Nota de Prensa, Primera planta de biogás agroindustrial en Andalucía

En el término municipal de Campillos (Málaga) está en marcha la construcción de la primera planta de biogás agroindustrial de Andalucía. Se trata de una instalación de 1,9MW térmicos de potencia que procesará la mayor parte de los purines de la zona, además de otros residuos agroalimentarios y lodos de depuradoras, para la obtención de calor, electricidad y fertilizantes. Poco a poco nuestro país se va incorporando a esta aplicación práctica de la llamada economía circular, basada en el reciclado para reducir la producción de residuos y en la utilización de éstos como recursos, aunque aún queda camino por recorrer hasta alcanzar a países como Alemania, en donde las plantas de biogás agroindustrial se cuentan por miles.

En Andalucía ya existen varias plantas de biogás de vertedero y de depuradora, pero no instalaciones que utilicen residuos orgánicos de la ganadería y agroindustria. El lugar elegido para el emplazamiento de esta nueva planta es un área sensible desde el punto de vista medioambiental por los problemas de contaminación que producen las distintas granjas radicadas en ella, generadoras de unos daños que vienen ahora a solventarse de un modo económico sostenible. Es un emplazamiento en el que se concentran gran parte de las explotaciones de ganadería porcina de la provincia andaluza, rodeadas de toda una industria complementaria, desde fábricas de pienso a granjas avícolas.

 

El proyecto cuenta con un presupuesto de 3,7 millones de euros, subvencionados en parte por la Agencia Andaluza de la Energía, y está previsto que la planta entre en funcionamiento a finales de este mismo año. Miles de toneladas de residuos agroalimentarios servirán para producir 16 millones de kWh/año de biogás que, canalizado a lo largo de una red de más de ocho kilómetros, se utilizará en fábricas e instalaciones de los alrededores a unos precios más asequibles que los de mercado. Purines, gallinaza, estiércol de cabra, alperujos, fangos de depuradoras y otros residuos serán valorizados para generar electricidad con la que alimentar, desde el primer momento, la fábrica de pienso, y calor para las granjas de cerdos y pavos de la zona. Además de producción de energía eléctrica y térmica, también se obtendrán 12.000 toneladas anuales de compost agrícola y 48.000 m3 de agua mejorada para uso agrícola. Adicionalmente, se evitará la emisión de metano a la atmósfera, contribuyendo a la reducción de gases con efecto invernadero; de hecho, el Fondo de Carbono del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente adquirirá las reducciones verificadas de emisiones de la instalación.

Un proyecto redondo para la actividad ganadera que conjuga ahorro, eficiencia y sostenibilidad ambiental y económica.

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